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(Alta Gracia, de nuestra redacción) “Hace rato se está trabajando en la integración de las personas con discapacidad y es muy doloroso para quienes tenemos hijos discapacitados tener que vivir estas situaciones”, expresó Gabriela Falca, madre de uno de los dos niños sordos que no pudo comenzar el secundario en el Instituto El Obraje. La posibilidad de integración había surgido de un proyecto del Centro Educativo Municipal para Alumnos Sordos (CEMAS), donde los chicos terminaron el primario, y la Secretaría de Educación y Extensión Cultural.
Tanto la directora del CEMAS, Cecilia Ávalos, como el director de El Obraje, Esteban del Horno, indicaron que hubo dificultades de comunicación durante todo el proceso. “Recibimos la negativa con el argumento de que el uso de maquinarias en los talleres sería inseguro para estos chicos. Fue fuerte para nuestra institución, para los chicos y sus familias que estaban esperanzados porque se nos había transmitido que era viable”, dijo Ávalos y agregó que presentaron toda la información que El Obraje requería para la inscripción de los niños. Por su parte, Del Horno explicó que los extensos tiempos con los que trabajaron dificultaron la correcta solución del problema.
(Leer nota completa en la edición impresa 524, del viernes 27 de julio de 2012)
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